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6 de marzo de 2017

Mary Robinette Kowal: Ghost Talkers


Ghost Talkers
Autor: Mary Robinette Kowal
Traducción literal: Los que hablan con fantasmas
Género: Histórica - Historia Alternativa - Paranormal
Año de publicación: 2016
Páginas: 305







Sinopsis
Ginger Stuyvesant, una heredera americana que está viviendo en Londres durante la Primera Guerra Mundial, está comprometida con el Capitán Benjamin Harford, un oficial de inteligencia. Ginger es una médium para la Tropa Espiritista, una fuerza especial.
Cada soldado que se dirige al frente es entrenado para reportarse a los médiums de la Tropa Espiritista al morir, para poder pasar información instantánea sobre los movimientos de tropas e inteligencia militar.
Ginder y los demás médiums contribuyen en gran medida con los esfuerzos de la guerra, mientras pasan información a través de los canales adecuados. Mientras Ben está en el frente, Ginger descubre la presencia de un traidor. Sin la presencia de su prometido para validar su hallazgo, los altos mandos creen que está imaginando cosas. Aún peor, queda claro que la Tropa Espiritista está directamente en la mira de los alemanes.
Dejada por su cuenta, Ginger debe averiguar cómo los alemanes están apuntando a la Tropa Espiritista y detenerlos. Es una tarea dificil y peligrosa para una mujer de esa época, pero esta vez tanto el espíritu como la carne están dispuestos...


Opinión

Ghost Talkers es un libro que está bien, pero no más que eso. La idea de la historia me pareció fantástica cuando empecé, pero siendo sincera siento que el desarrollo se quedó corto y no se aprovechó bien un concepto con tanto potencial.

Todo transcurre durante unos pocos días de la Primera Guerra Mundial. Lo que vuelve tan interesante a la idea de la autora es que es una historia alternativa a la verdadera, y en esta versión los soldados ingleses que son asesinados durante la guerra vuelven como fantasmas para hacer un reporte frente a la Tropa Espiritista, un regimiento secreto de médiums entrenados para recibirlos y ayudarlos a encontrar la paz.
Así es que conocemos a Ginger, parte de uno de los círculos de médiums, quien gracias a dos de esos mensajes del más allá (o del no tan acá, no tan allá) se entera de la existencia de un espía alemán que asesinó a al menos dos soldados ingleses y que podría poner a todo el cuerpo de médiums en peligro.
Muy interesante idea realmente, lástima que la historia tiene un desarrollo demasiado simple, la identidad del traidor se adivina a penas aparece, y en demasiadas ocasiones deja de ser una historia paranormal y bélica para convertirse en un romance dudoso.

Otra cosa que me resultó interesante y que se desaprovechó bastante es el concepto de los Sueños Lúcidos, donde hay personas con la capacidad de comunicarse mientras duermen y tener conversaciones como si estuvieran despiertos. Por alguna razón los personajes usan esta capacidad sólo para hablar con alguien que extrañan cuando hay soldados arriesgándose para mandar información cifrada y mensajes en clave que bien podrían transmitirse en sueños.

Pero al margen de todo eso que se puede dejar pasar si la lectura es entretenida, algo en el estilo de la autora no me terminó de atrapar. Mientras lo estaba leyendo avanzaba rápido, pero no sentía la motivación por leer más y más. Me da la sensación de que hay una calidad fluctuante entre capítulo y capítulo, donde algunos son interesantes y otros parecen casi como relleno.
También tuve problemas con los diálogos, acartonados a veces y otras excesivamente casuales. Pasan de ser serios y adultos, relacionados con la guerra, a volverse simples conversaciónes de novelita romántica con diálogos empalagosos y –para mi gusto– con muy poca chispa y verdadera utilidad.

Sobre los personajes, ninguno me resultó particularmente interesante, profundo, ni desarrollado (salvo Hellen a quien casi no se ve), y en general –aún los que tienen cierto peso en la historia– me dieron la sensación de ser un relleno que rodea a la indiscutible protagonista, que la verdad es demasiado simple y plana.
De Ginger no sabemos –ni sabremos– gran cosa más allá de que es una medium americana, es heredera, está enamorada de Ben –clásico sinvergüenza de romance histórico que se busca que caiga simpático– y es pelirroja. Listo. Aparte de su capacidad –muy, muy frecuente por lo visto– para ver fantasmas y las auras con sus constantes variaciones de color, no hizo que la sienta con fuerza de protagonista. Su personalidad no es algo que destaque más allá de que descubrió que ser racista no tiene sentido, no tiene características que la vuelvan única, y ni siquiera brilla por su ingenio o inteligencia al hablar (especialmente en los melosos diálogos con Ben) o hacer deducciones. Las soluciones a los problemas medio medio (o médium médium) que le caen encima por ayuda de los demás más que por mérito propio.

Durante todo el libro hay una marcada intención de enfatizar el machismo de la época, otra cosa interesante ya que la protagonista es mujer, pero a veces la autora se esfuerza tanto que termina salibando fuera del recipiente. Ginger tiene una clara actitud de "no me digas lo que tengo que hacer" que aparece bastante para mostrar que no es una mujercita sumisa de principios de siglo, pero muchas veces elige mal los momentos y termina pareciendo más una heredera que se hace la rebelde que una mujer independiente.
Pero lo que me resultó aún más llamativo es que el verdadero inicio de la historia es cuando Ginger reporta su descubrimiento a sus superiores y no le creen por ser mujer... cuando hasta ese momento siempre prestaban atención a los informes que sabían que venían de ella.

El desenlace me gustó, quizás en parte porque había dos opciones posibles y no sabía por cuál se iba a decantar la autora. De todos modos creo que es fan de cierta película y quiso hacer algo similar con una vuelta de rosca bélica, y si no fuera porque había un espía esta misma historia podría haber sido puesta en cualquier otro contexto y no hubiera variado demasiado.
No se si vuelva a leer algo de esta autora la verdad, salvo que venga recomendada por alguien de mucha confianza.



Calificación: 3/5
Está bien

1 de julio de 2016

Jessica Brockmole: Letters from Skye / Cartas desde la isla de Skye


Letters from Skye
Autor: Jessica Brockmole
Título en español: Cartas desde la isla de Skye
Género: Histórica - Romance - Epistolar
Año de publicación: 2013
Páginas: 304







Sinopsis
Marzo de 1912. Elspeth Dunn —una joven escritora que jamás ha abandonado su hogar en la remota isla escocesa de Skye— recibe la carta de un admirador norteamericano. La firma el universitario David Graham y supone para ella una puerta al mundo.
A medida que los dos se vuelcan en la correspondencia —compartiendo sus esperanzas más atrevidas y sus mayores secretos— su intercambio acaba convirtiéndose en amistad y, con el tiempo, en amor. Cuando estalla la primera guerra mundial, David se alista como voluntario y la correspondencia se trunca.

Junio de 1940. En plena segunda guerra mundial, la hija de Elspeth, Margaret, se enamora de un piloto inglés. Su madre trata de disuadirla; sabe, por experiencia, lo doloroso que es mantener una relación en tiempos de guerra. Un día Elspeth desaparece dejando unas cartas tras de sí. Margaret se adentra con ellas en un pasado del que nada sabía.


Opinión

Me pareció muy interesante la idea de Letters from Skye con sólo leer la sinopsis, y en la primer carta ya me hizo sonreir y reir. Esos primeros párrafos me crearon altas expectativas (además, gusto personal, me encantó que empezara con 'Dear Madam') pero por desgracia a medida que fue avanzando el libro me fui sintiendo más y más desencantada con la forma en que se desarrolló.

Este es un libro puramente epistolar que cuenta la historia de Elspeth Dunn y David "Davey" Graham antes y durante la Primera Guerra Mundial. Lo que iniciará como una correspondencia de un fan americano hacia una escritora escocesa (casada) pronto se tornará en amistad –de una forma un tanto abrupta– y eventualmente se convertirá en algo más.
Por otro lado, intercalada con capítulos bastante más breves, saltamos 30 años hacia las cartas de Margaret, una chica que en plena Segunda Guerra le escribe a un piloto del que parece haberse enamorado. Ella le cuenta sobre su labor ayudando a niños que son separados de sus familias durante la guerra, mientras busca a su madre (la sinopsis anticipa que es Elspeth, pero eso se cae de maduro) que desapareció repentinamente durante un bombardeo.

Las dos historias tenían mucho potencial, pero para mi gusto se quedaron en el camino.
Primero que nada, hubo algo que no pude evitar que me choque durante todo el libro una vez que lo noté: todos se expresan como si fueran personas de nuestra época y no de principios y mitad del siglo XX.
Al lenguaje le falta esa formalidad poética con la que se hablaban antes en las cartas. El estilo con que escriben es demasiado moderno, y dudo seriamente que en esa época se tomaran tantas confianzas entre dos desconocidos –hay hasta comentarios subidos de tono– como lo hacen David y Elspeth en su correspondencia inicial. Además, viendo el contenido de las cartas, a menos que haya habido otras en el medio que la autora no nos mostró (aunque por las fechas no pareciera), realmente no entiendo cómo es que se llegan a hacer amigos/enamorar. Es muy abrupto todo, sin mencionar que a Elspeth parece haberle atacado una amnesia selectiva respecto de su marido.

Por otro lado, algo que me llamó la atención y se volvió hasta un "problema", es que ningún personaje tiene un estilo definido que marque su personalidad. Tanto David como Elspeth hablan exactamente igual, y a veces durante cartas un tanto genéricas, al dejar el libro a mitad de una y retomarlo más tarde, tenía que retroceder para ver quién de los dos era el que estaba escribiendo.
Y por cierto, David escribe como una mujer. Durante un tiempo hasta tuve la esperanza de que fuera intencional y que la historia hiciera un giro inesperado en el que David resultara ser gay.

En cuanto a los personajes, creo que quien más me gustó fue Margaret, si bien se la ve muy poco. De Elspeth no tengo demasiado para decir, más que es llamativo el modo en que no le puede importar menos el hombre con el que se casó voluntariamente. Él es casi un personaje descartable.
Por otro lado, la forma de ser de David me chocó casi desde el principio. Por hacerse el simpático empieza a llamar 'Sue' a Elspeth, quien por cierto es muy condescendiente con él, y eso se pone viejo pronto. Creo que la única razón por la que esos 'Sue' están ahí es para que Margaret no sepa a quién van dirigidas esas cartas que tiene guardadas su madre, pero como nosotros sí sabemos realmente no tiene mucha gracia.

Para ponerle dramatismo a la historia, "Davey" decide alistarse como enfermero voluntario en la guerra porque para él una guerra es una aventura. Desde ese punto en adelante no pude dejar de verlo como un chico rico con complejo de Indiana Jones, si bien tiempo después me enteré de que ese era un pensamiento común entre los jóvenes de la época.
Pero la verdad es que la guerra parece más una excusa para tenerlos separados, que la masacre que realmente fue. David le resta importancia a los conflictos como si fueran una discusión entre vecinos, y se la pasa repitiendo que está viviendo la máxima aventura de su vida.
La cumbre del WTF fue cuando Elspeth le pregunta: «¿Te estás divirtiendo, mi Davey? Dejando la seriedad y el aspecto triste de lado, ¿estás encontrando cosas que te hagan feliz?»
O están mal de la cabeza, o la autora no se interiorizó jamás sobre la vida en las trincheras.

Cuando empieza la parte romántica en sí (que para mi fue demasiado rápido) creí que me iba a dar diabetes. Si les gustan los libros hiper-acaramelados no se pierdan éste, porque sólo faltan los unicornios saltándoles alrededor.
A esta altura se pone tremendamente monotemático y repetitivo, y hay ciertas descripciones que quedan muy forzadas y antinaturales. Hay incluso una carta de David con una postdata que me hizo sacar humo por las orejas, y si bien hacia el final me sentía enganchada de nuevo... mi opinión final fue: meh.



Calificación: 2/5
No me convence

27 de septiembre de 2014

Fiona Carnarvon: Lady Almina y la verdadera Downton Abbey


Lady Almina
y la verdadera Downton Abbey:
El legado perdido de Highclere Castle
Autor: Fiona Carnarvon
Serie: Mujeres de la verdadera Downton Abbey, #1
Título original: Lady Almina and the Real Downton Abbey: The Lost Legacy of Highclere Castle (The Women of the Real Downton Abbey #1)
Género: Biografía - Histórica
Año de publicación: 2011
Páginas: 320







Sinopsis
Lady Fiona Carnarvon se convirtió en señora de Highclere Castle –escenario de la exitosa serie Downton Abbey– hace ocho años. En este periodo ha llegado a sentir fascinación por la interesante historia de Highclere y por las extraordinarias personas que han residido allí a lo largo de los siglos.
Pero una persona en particular captó el interés de Fiona: lady Almina, la quinta condesa de Carnarvon.
Almina fue la hija ilegítima del magnate de la banca Alfred de Rothschild. Fue su única hija y objeto de devoción por su parte. A los diecinueve años, con una inmensa dote, se casó con el quinto conde de Carnarvon.
Al principio, la vida en Highclere transcurrió en una vertiginosa sucesión de suntuosos banquetes para quinientas personas e incluso algún que otro invitado real.
Almina supervisó a ochenta empleados, muchos de los cuales procedían de familias que llevaban generaciones trabajando en Highclere.
Pero el estallido de la Primera Guerra Mundial cambió para siempre la vida en Highclere, tanto arriba como abajo.

Los avatares de la historia hicieron que Almina y el personal de Highclere se vieran envueltos en uno de los periodos más turbulentos del pasado siglo. Almina tuvo que hacer acopio de todo su arrojo para garantizar la supervivencia de su familia, del personal y del castillo.
Esta es la extraordinaria historia de una época desaparecida. Sin embargo, Highclere permanece y en este libro lady Carnarvon narra la andadura de Almina y de su familia, el legado y la historia de una de las casas solariegas victorianas más exquisitas de Inglaterra.


Opinión

Si conocen la serie de televisión Downton Abbey entonces habrán visto la magnífica mansión que en realidad se llama Highclere Castle. Esta es la historia de sus habitantes, centrada principalmente en la vida de Almina, quinta condesa de Carnarvon.

La autora comienza diciendo que este libro no es una biografía exactamente, y después de haberlo leído me doy cuenta de que tiene razón. Sí, se narra la vida de Lady Almina Carnarvon con lujo de detalles, pero también se incluye una buena porción de la vida de muchas otras personas que tuvieron contacto con la Condesa tanto por amistad, simple conocimiento (y notoriedad social) o por haber trabajado en Highclere Castle. Además hay una muy completa información histórica para ponernos en contexto, además de algunos capítulos dedicados de forma muy detallada a la Primera Guerra Mundial.
Así que no, no es simplemente una biografía, es una historia llena de historias en la que se destaca esta notable –aunque un tanto frívola– mujer llamada Almina, que supo dejar a un lado la vida cómoda y privilegiada para dedicar su tiempo y recursos a servir, ayudar y preocuparse por el absoluto bienestar de muchísimas personas.

Almina, hija ilegítima de un próspero banquero, nunca fue reconocida oficialmente pero gozó desde el comienzo del cariño y sostén económico de su padre biológico. Siendo muy jovencita conquistó con su belleza y carisma al quinto conde de Carnarvon, quien luego sería mucho más famoso mundialmente por descubrir la tumba de Tutankamón.
Ya desde el comienzo el libro me conquistó. Al margen de que soy horriblemente parcial hacia cualquier cosa que involucre una linda descripción de ambientes y flores, comenzamos con la descripción con lujo de detalles de la boda de Almina. Sí debo admitir que me hice un considerable enriedo de nombres y títulos en este momento, pero con el correr de las páginas se vuelve todo mucho más claro. Si bien los Carnarvon vivieron rodeados de gente, no vamos a volver a encontrar una lista tan larga como en el día de la boda.

Realmente todas las historias que se narran son interesantes, además de que la autora tiene un estilo muy ameno y fácil de leer. Veremos con gran detalle (considerando que es una biografía sobre una sola persona) tanto a los personajes más importantes de la alta sociedad como a los sirvientes de la residencia. No deja de ser notorio, y creo que es parte de la intención de la autora, que durante la época de tranquilidad los sirvientes trabajaban como locos para que los lores pasaran sus momentos de ocio. Hay que ponerse un poco en la mentalidad y costumbre de la época, y recordar que para muchos era un gran honor trabajar para personajes tan distinguidos.
Sí se sabe de todos modos que los Carnarvon eran muy justos con sus empleados, hay muchas descripciones (narradas por quienes las recibían) de muestras de generosidad que sospecho que debían ser bastante insuales en otras casas. Dice la autora: «Highclere era un sistema simbiótico y la clave de su éxito era el respeto mutuo».

Hay, si, algunas especulaciones por parte de la autora sobre los sentimientos de las personas, ya que toda la información que recabó fue obtenida de cartas, relatos de quienes aún viven (o sus descendientes) y diversas anotaciones o artículos de la época. Esas especulaciones de todos modos son razonables y en ningún momento se siente que está inventando algo sólo para entretenernos.

Pero lo verdaderamente impactante llega cuando comienza la Primera Guerra Mundial.
Es muy triste y dura esta parte. Hay muchos detalles, estadísticas espantosas y lo peor, pérdidas de personas que llegamos a conocer y muchas veces querer las páginas del libro. Personas jóvenes, reales y valientes, que formaron lazos de amistad y lealtad ante el horror de la guerra. Bajo el fuego de metralla no existen los títulos y todos tienen el mismo color de sangre.

Almina, con el incondicional apoyo de su filántropo padre, convierte Highclere Castle en un hospital para los heridos. Con ésto Almina descubre su verdadera vocación, aquella que la apasionará durante toda su vida: la enfermería.
Almina logró crear un hopital dedicado en comienzo a la recuperación y luego al tratamiento de los heridos. Su objetivo era que los enfermos se sintieran como en casa, que tuvieran comodidades y si es posible, placeres como la belleza o el arte. Es encomiable y maravilloso el esfuero que realizó tanto ella como su muy seleccionado equipo, valiéndose de paciencia, recursos y sobre todo, humanidad.
Pasó años y años dedicándose a los demás, y ese esfuerzo fue agradecido en numerosas y emocionantes cartas de los combatientes, sus familiares e incluso aquellos a quienes salvaron la vida con medicina de vanguardia.

Algo que me dio mucha curiosidad, y es creo que una pequeña perlita para quienes miramos Downton Abbey, es que realmente existió un Mr. Bates. Si bien el verdadero no era un ayuda de cámara sino un clérigo, la descripción física e incluso de la personalidad tiene muchas coincidencias con el personaje de la serie. ¿Casualidad? Quiero pensar que no.

El final me dejó triste, ese es el tema con las biografías, todo lo que uno lee es real. De todos modos es un libro muy bueno, que toca temas tan amplios como la vida en sociedad, la guerra y las expediciones a Egipto y el valle de los Faraones.
Es impresionante la investigación que hizo Fiona Carnarvon y el modo en que se documentó.
Es marcadisimo el contraste entre las dos vidas: tanto de la Belle Époque como del contexto de guerra. Si les gusta la historia les va a interesar mucho, es muy interesante, tanto si conocen la serie como si no.

«No cabe duda de que Almina era frívola y dominante, pero también cambió muchas vidas con su imperioso deseo de hacer felices a los demás. Por ello, muchos la correspondieron con su cariño incondicional.»



Calificación: 4/5
Muy bueno