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1 de mayo de 2015

Haruki Murakami: Tokio Blues - Norwegian Wood


Tokio Blues: Norwegian Wood
Autor: Haruki Murakami
Título original: ノルウェイの森 [Noruwei no mori]
Género: Ficción Literaria - Romance - Drama
Año de publicación: 1987
Páginas: 392







Sinopsis
Mientras aterriza en un aeropuerto europeo, Toru Watanabe escucha una vieja canción de los Beatles que le hace retroceder a su juventud, al turbulento Tokio de los años sesenta. Recuerda entonces con melancolía a la misteriosa Naoko, la novia de su mejor amigo de la adolescencia. El suicidio de éste les distanció durante un año, hasta que se reencontraron e iniciaron una relación íntima. Sin embargo, la aparición de otra mujer en su vida lleva a Toru a experimentar el deslumbramiento y el desengaño allí donde todo debería cobrar sentido: el sexo, el amor y la muerte.


Opinión

«Lo cierto es que ya no recuerdo el rostro de Naoko. Conservo un decorado sin personajes.»

Tokio Blues es el primer libro de Murakami que leo, y por lo que he visto por ahí, parece que empecé por el correcto. Cuando lea más sacaré mis conclusiones.
Lo que puedo decir con completa seguridad es que éste es un libro bello, lleno de sentimientos y de música... y que me dejó medio K.O.

Esta es la historia de Toru Watanabe y el fin de su adolescencia, profundamente marcada por el suicidio de su mejor amigo y por el descubrimiento de un amor complicado y distante.
Todo comienza adentro de un avión, donde un ya adulto Watanabe oye Norwegian Wood de The Beatles, e inevitablemente comienza a recordar con una melancolía dulce sus épocas de juventud... o mejor dicho, a intentar recordar. Y he ahí donde comienza parte de esa nostalgia, al no querer dejar escapar esos recuerdos que se hacen cada vez más débiles, «recuerdos imperfectos, pensamientos imperfectos».

El primero de esos recuerdos es muy romántico, no de un modo empalagoso sino de forma tierna y casi etérea. Watanabe no puede evitar pensar en Naoko, quien fuera la novia de su fallecido amigo Kizuki. Pronto se deja entrever que él se sentía algo así como enamorado de ella, pero no era correspondido.
Sin embargo la historia retrocede un poco más, y recorremos con Watanabe sus días de universidad en lo que debe ser la parte más distendida de todo el libro. Vemos cómo él, Kizuki y Naoko tenían una amistad un tanto extraña pero bella a su modo, hasta el inesperado suicidio de Kizuki.
Es a partir de ese momento en que su relación con Naoko, hasta ahora de simple amistad, toma los dos giros lógicos: primero se alejan y luego se vuelven mucho más cercanos. Así comienzan una relación más platónica que otra cosa, un elemento muy japonés.

Creo que ningún personaje de esta historia te deja indiferente, si bien sobre dos o tres algunas veces no se sabe bien qué pensar.
Watanabe es un chico extrañamente silencioso. Si no fuera porque él es el narrador, no sabríamos nada de lo que piensa o siente. Por momentos me recordó bastante a El guardián entre el centeno, y me causó gracia que en un punto se lo dicen, así que asumo que será intencional.
Watanabe siente que no tiene nada de especial, pero durante el transcurso del libro varias personas –exepcionales a su modo particular– lo eligirán como único amigo, quizás porque los hace sentise bien con ellos mismos.
Watanaberesulta muy querible para casi todos los personajes y para el lector. Tiene la calma que los demás no tienen, aunque él también se sienta perdido.

Su relación con Naoko, mujercita delicada en muchos aspectos, es tierna, respetuosa y paciente. Cuando los veía juntos me daban la sensación de que estaban en una especie de limbo, ambos queriendo sanar pero no sabiendo bien cómo.
Los dos tendrán ayuda en su dolor, y esa mano amiga vendrá en la forma de dos mujeres (dañadas y sufridas) que rompen el molde y los hacen sentirse más libres con si mismos: Midori, una chica extraña y diferente que compondrá una de las aristas (platónicas) de uno de los triángulos amorosos mejor hechos que he visto; y Reiko, genial como pocas, llena de paciencia, amor y sabiduría.

De todos modos, creo que todos los personajes son bastante egoistas en cierto modo, ya que nadie hace realmente las cosas por el otro.
Además, las parejas que tienen una relación formal son muy disfuncionales (y quienes quieren estar juntos no pueden), y al menos para mí, el fantasma del suicidio está presente como posibilidad para unos cuantos personajes.

Pero al margen de todo eso, me sorprendieron varias cosas de éste libro.
Primero, todo tiene un aire de melancolía increíble que dependiendo de la personalidad de cada uno puede llegar a resultar deprimente o simplemente bello. Mi caso fue el segundo. Sé que estoy repetitiva con la palabra 'melancolía', pero ese es el sentimiento que genera.
Otra cosa que me sorprendió mucho fue lo fácil que se lee. Ni te das cuenta de que estás avanzando, porque Murakami tiene un estilo que resulta cómodo y amigable, sin importar lo que esté narrando. También es curiosa la estructura de los capítulos, que son pocos. Los primeros y los últimos son relativamente breves y luego tenemos un capítulo central enorme donde ocurre prácticamente todo el nudo de la historia (y que me hizo olvidarme temporalmente de la existencia de "todo lo otro" que no se menciona en él).
Por último, no puedo dejar de mencionar la naturalidad con que el autor habla del sexo y la muerte, esos temas que algunas veces cuesta tanto abordar. De sexo se habla mucho y llegado un punto me pareció hasta excesivo porque hacía caer los diálogos en una cierta monotonía.
La muerte está presente de forma constante en quienes aún siguen vivos. Es la vida después de la muerte de alguien, o a veces incluso de un modo más simbólico, la vida después de la muerte de algo, del fin de una situación.

El último capítulo, o mejor dicho, la última mitad del último capítulo me resultó muy lindo y me sorprendió, aunque el gran suceso que inicia el final me pareció implícito al comienzo del libro.
Ya en las últimas páginas hay una carta llena de sabiduría que espero que sea leída por personas a las que les pueda servir para su vida.
Al terminar el libro me quedé... mmm... no diría triste, pero sí apagada. Te contagia la pena y la calma resignada, quizás en parte porque el desenlace no te permite realmente tener un cierre que te permita seguir adelante.




Calificación: 4/5
Muy bueno

24 de septiembre de 2014

Ango Sakaguchi: En el bosque, bajo los cerezos en flor


En el bosque, bajo los cerezos en flor
Autor: Ango Sakaguchi
Título original: 桜の森の満開の下 [Sakura no mori no mankai no shita]
Género: Historias Cortas - Horror - Fantasía
Año de publicación: 1947
Páginas: 160








Sinopsis
«En el bosque, bajo los cerezos en flor», puede y debe considerarse, sin duda alguna, una obra maestra del fantástico más grotesco, inquietante y poético.»

Un despiadado ladrón se ha instalado en las montañas y aterroriza a los viajeros que osan cruzar el solitario paso de Suzuka, un camino poco frecuentado que atraviesa un misterioso bosque de cerezos. Un día, en una de sus habituales fechorías, el ladrón cae rendido ante la arrebatadora belleza de una enigmática mujer y decide llevársela consigo para convertirla en su esposa. Subyugado por su hermosura, el bandido se desvivirá por colmarla de oro y joyas y accederá a trasladarse con ella a la capital. Una vez allí, el deseo irrefrenable de la caprichosa mujer lo sumirá en una vorágine de muerte y locura que solo podrá llegar a su fin de una única forma.
«En el bosque, bajo los cerezos en flor» es la esencia misma del relato fantástico y de horror, aquel que se basa tanto en lo contado como en lo que no se cuenta y donde el verdadero miedo yace en la naturaleza misma de la vida y sus preguntas sin respuesta.
Incluye también «La princesa Yonaga y Mimio» y «El Gran Consejero Murakami» otros dos relatos de Ango Sakaguchi protagonizados por mujeres fatales en los que la belleza se torna en perversión y el deseo, en violencia.


Opinión

Hay tres historias en este libro, las tres escritas por Ango Sakaguchi. Si les gusta la literatura japonesa van a disfrutarlas. No me resultaron particularmente terroríficas, pero hay algo de tétrico en el concepto general. Me gustó mucho la idea de tomar elementos normalmente bellos y volverlos causa de horror, es original y pone un poco a prueba al lector porque hace pensar e imaginar por fuera del significado habitual de esa belleza. El autor buscó crear controversia y creo que lo logró.

En el bosque, bajo los cerezos en flor.
Esta historia tiene algo que me hizo recordar a Poe, por el aire tétrico quizás. Hay algo en particular que me fascinó, una imagen espectacular y espantosa a la vez, pero no lo voy a anticipar para que se lleven la sorpresa. La mujer que obsesiona al protagonista es mesquina y cruel, y se aprovecha del protagonista (que es bastante idiota, además de muy mala persona) para que cumpla todos sus caprichos, por horrorosos, perversos y desquiciados que sean.
Es muy bueno este relato, el mejor de los tres, a mi juicio. Nunca pensé que se pudiera usar un bosque de cerezos en flor para hacer un ambiente tenebroso, pero este hombre lo logró.

La princesa Yonaga y Mimio
Esta historia es buena también, es mucho menos tétrica que la anterior, comenzando por el hecho de que el protagonista no es malvado. De todos modos hay una enorme carga de obsesión y lo que sí me impresionó es el modo en que Mimio desperdicia su vida y oscurece su alma por una obsesión. Es interesante ver cómo la crueldad de la princesa se refleja en lo que la rodea, contagia a los otros y comienza a afectar a Mimio.
El final es extraño, pero bueno, es un cuento japonés al fin y al cabo, a esta altura casi espero cualquier cosa.

El gran consejero Murasaki
Qué tipo tan desagradable es el consejero Murasaki. De los tres relatos éste es el menos terrorífico (aunque sinceramente ninguno de los tres produce lo que se dice miedo) pero quizás si el más perverso. Desde el comienzo Murasaki no me gustó, y luego con su actitud y personalidad horrible una y otra vez pensé "lo que sea que reciba, va a ser merecido". Ahora la belleza no es la causante del horror en sí, sino que es el detonante para mostrar el lado más oscuro, egoista y hasta patético del ser humano. El final me gustó, es fantasioso como todo el relato.


Los tres protagonistas son entre poco queribles a despreciables, y siempre hay una mujer hermosa involucrada en el problema de cada cuento. Habla de instintos básicos, de perversión, egoismo y terror. En el fondo las acciones de estos tres hombres tan diferentes están basadas en la obsesión y el terror más puro, pero ese terror se transforma en odio, muerte y destrucción, arrasando a su paso.

Son historias bien escritas, con cierta poesía y un elemento de algo raro. Son muy japonesas y al mismo tiempo no. No se si es por la época, porque el autor quiso ser vanguardista y antiguo a la vez, pero parecen relatos escritos hace un par de siglos atrás más que algo actual. Y al mismo tiempo contienen algo moderno, a pesar de estar ambientados en el Japón feudal.



Calificación: 3.5/5
Bueno

20 de febrero de 2013

Yasunari Kawabata: Mil grullas



MIL GRULLAS
Autor: Yasunari Kawabata
Título original: 千羽鶴 [Senbazuru]
Género: Ficción Literaria - Drama - Romántica
Año de publicación: 1952
Páginas: 144








Sinopsis
En la bella ciudad de Kamakura, una mujer que oculta una mancha en uno de sus pechos manipula los preciosos objetos de un rito que trasvasarán, como fantasmas, el peso del erotismo de una generación a otra. Así, un joven hereda las obsesiones amorosas de su padre, experto en la ceremonia del té. Mil grullas en vuelo aparecen a lo largo del relato como misterioso auspicio.
Yasunari Kawabata, uno de los mayores escritores japoneses del siglo XX, explora en esta novela la fuerza del deseo y del remordimiento, y la sensualidad de la nostalgia. En esta bellísima historia, cada gesto posee un significado, y hasta el más leve roce o suspiro es capaz de iluminar vidas enteras, a veces en el preciso instante en que son destruidas.


Opinión

Este es un libro bellísimo. Tengo debilidad por las historias orientales, especialmente las japonesas.
Este es un gran ejemplo de la narrativa nipona, con su ritmo completamente diferente, calmo y pacífico aunque las emociones que se narren sean turbulentas y violentas.

Es el primer libro que leo de Yasunari Kawabata, premio Nobel de literatura i por su maestría narrativa que expresa con gran sensibilidad el espíritu nipón", como dice la biografía de mi edición. Este autor es realmente un maestro en su arte, de esos escritores con la magnífica habilidad de crear una historia atrapante en base a algo muy simple. No será el último libro que lea de él, se los aseguro.

El argumento es simple, como lo es la historia. No hay un gran punto de tensión, ni un conflicto central. Todo el libro es un conflicto pasivo. En Mil Grullas (¿ya dije que me cautivó sólo por el nombre?) lo importante no es la historia sino los personajes, las emociones, lo que pensarán y sentirán a continuación, la nostalgia, la vida, la muerte. Y el té. La maravillosa ceremonia del té, que nos acompañará durante la breve (pero muy sustancial) cantidad de páginas.

Durante una ceremonia del té Kikuyi conoce a la hermosa señorita Inamura, vestida con kimono y portando un pañuelo con mil grullas. Kikuyi es un hombre melancólico que recuerda constantemente la muerte de sus padres. Está solo, y es esa soledad la que lo acerca a quienes fueran las amantes de su padre.
Una de ellas, Chikako, la mujer de la mancha entre los pechos, lo asquea y lo intriga, intenta manipularlo y cuidarlo a su modo retorcido. Pero no es ella el centro de la historia, sino aquella viuda que pasara tantos años junto a su padre, la señora Ota, que parece confundir al hijo con quien fuera su amante, y su hija, mortificada por la vida a la que fue forzada durante toda su infancia.
Las emociones se mezclan entre los personajes, la culpa, el remordimiento, el amor y a veces la obsesión. La vergüenza, un sentimiento tan encontrado en las historias japonesas, está tan presente en cada una de las acciones de los personajes como lo están sus pasiones.

Está dividido en varias partes, y esas partes en capítulos.
Cada sección está nombrada con algo muy específico, con frases breves pero llenas de belleza.
Es una historia melancólica en la que el texto simplemente fluye. Es una narración dulce y poética, donde la naturaleza y el amor por ella están siempre presentes en pequeños comentarios. Leyendo este libro se siente paz, se escucha el silencio de las casas japonesas, se saborea el gusto del té y se siente entre los dedos la belleza de los tazones de cerámica que nos acompañan a lo largo de todo el libro. En muchos momentos me hizo pensar en la película El sabor del Té.

Lo recomiendo a todo aquel que quiera leer algo realmente bueno, una belleza literaria para deleitar la vista.
No es una historia rápida, y el final nos dejará mirando el espacio vacío al final del último párrafo, con un sentimiento de pérdida y de que no tuvimos suficiente.
Belleza. Este libro es belleza para almas sensibles.



Calificación: 4/5
Muy bueno

26 de diciembre de 2012

Douglas Mannering: Japanese Graphic Art


Great works of JAPANESE GRAPHIC ART
Autor: Douglas Mannering
Traducción literal: Grandes obras del Arte gráfico japonés
Género: Arte
Año de publicación: 1995
Páginas: 79


Sinopsis
El Arte Gráfico Japonés se ha vuelto mundialmente famoso gracias a las exquisitas impresiones producidas por una sucesión de grandes artistas de los siglos XVIII y XIX.
Los intensos contornos y fuertes tonalidades de estos trabajos les han dado un atractivo universal, mientras sus temáticas ofrecen fascinantes esbozos de una sofisticada forma de vida que ya no existe.
Diseñado principalmente para una audiencia popular en el floresciente Edo (actualmente Tokyo), los artistas de las impresiones como Harunobu y Utamaro mostraron las bellezas reinantes de la ciudad, las estrellas del teatro y las actividades de esparcimiento como los viajes al río y la contemplación de los cerezos en flor. Un poco más tarde, Hokusai y Horoshige intrudujeron los paisajes y las escenas rurales, mientras que Kuniyoshi retrataba emocionantes leyendas y hazañas militares de un Japon más antiguo.


Opinión

Me lo regalaron hace varios años pero recién ahora lo leí. El pobre juntó polvo en la biblioteca hasta que me decidí a darle una oportunidad al texto. Porque las imágenes las devoré una y otra vez durante años, hasta usé una para un trabajo de la facultad (un dato importantísimo, lo se).
¿Por qué tardé tanto? porque está en inglés y no me terminaba de decidir a leerlo. Creo que no existe una versión en español, o al menos internet no la conoce, así que la sinopsis la traduje yo.
De todos modos lo más importante de este libro son las imágenes, y si bien el texto es muy útil, tampoco significa que no lo van a disfrutar o entender si no leen las breves explicaciones que acompañan las impresiones.

La Luna (Utagawa Kunisada)

Es un libro hermoso, no solo por el contenido sino por la edición. La calidad de la impresión es impecable, así como el papel, el encuadernado y la sobrecubierta. Hace mucho que no tenía en mis manos un libro tan bello.
Pero no es sólo una cara bonita, porque trata del hermoso arte japonés tradicional conocido como Ukiyo-e (yo no sabía que se llamaba así). Esta técnica consiste en impresiones hechas con la técnica de la xilografía, que no es otra cosa sino el tallar en una madera lo que irá impreso, impregnarla de tinta y presionarla contra el soporte final del cuadro (lienzo, papel, etc).
Ahora, imaginen que estas tallas se hacen por separado para cada color. Lindo trabajito.

A medida que avanzan las páginas se ve la evolución de este bello arte, desde sus comienzos -donde no se utilizaba el color en las impresiones sino que se agregaba posteriormente-, hasta la influencia extranjera hacia el final.
En los breves textos que acompañan a las imágenes se cuenta una pequeña historia sobre los artistas, muchas veces maestros o discípulos, y se aclaran algunos detalles culturales que ayudan mucho a comprender mejor las obras.

La gran ola de Kanagawa (Katsushika Hokusai)

A mi este estilo me alucina. Al margen de lo complicado que es, la cantidad de detalles y lo hermoso que me resulta, es maravilloso como lograban la perspectiva y la profundidad en imágenes sin volumen.
Es una pena que no se divulgue más o las imágenes sean más sencillas de encontrar. Me he enamorado de algunas de estas obras y quise compartirlas, pero no las pude encontrar por ningun lado.
Es un libro bellísimo. Bellísimo.



Calificación: 5/5
Excelente