18 de septiembre de 2016

Allan Percy: Einstein para despistados


Einstein para despistados
Autor: Allan Percy
Título original: lo desconozco
Género: Autoayuda
Año de publicación: 2013
Páginas: 192







Sinopsis
Sin lugar a dudas, la figura de Albert Einstein ha trascendido el ámbito de la ciencia para convertirse en un icono de la cultura moderna, comparable a las estrellas del pop o a los grandes actores de Hollywood. Y no solo por su peculiar peinado, ni por haber ganado un Premio Nobel, ni siquiera por ser el padre de la teoría de la relatividad. Además de haber revolucionado la física, Einstein fue un acérrimo defensor de la paz y un brillante pensador sobre el arte de vivir. Sus lúcidos aforismos para el día a día reflejan la sabiduría de alguien que siempre tuvo los pies en la tierra.

El nuevo y esperado libro de Allan Percy recoge 85 grandes reflexiones de este genio y las traslada a situaciones prácticas de la vida cotidiana. Dentro y fuera del ámbito académico, Albert Einstein era por encima de todo un solucionador de problemas. En los tiempos que corren, en los que la presión es máxima y la compensación escasa, las enseñanzas de este físico nos ayudarán a apagar más de un fuego.


Opinión

Esta es una guía sobre cómo (tratar de) hacerle creer a los demás que somos seres elevados, y está orientada especialmente a aquellas personas que jamás hayan leído una cadena de email o cartelito inspiracional de Facebook... o le hayan dedicado dos segundos a pensar sobre la vida.

En este libro no hay ninguna verdad reveladora que no haya sido dicha antes por alguien más. Literalmente.
Es el mismo autor quien lo pone en evidencia, porque cada "capítulo" –si es que le podemos llamar así a un conjunto de tres o cuatro párrafos– comienza con una frase de Einstein (perfectamente clara por si misma) que Allan Percy usa como base para armar un compendio de citas, estudios, mini biografías y hasta cuentos ajenos, entre los que esporádicamente aparece tímidamente un pensamiento del autor –a quien deberían apodar Tarzán, no por su esbelto físico sino porque poca gente se va tanto por las ramas– que no hace sino repetir lo que ya citó de otras personas.

Algo que es casi digno de admiración es la capacidad que tiene para divagar tanto con tan pocas palabras. A veces incluso, en donde parece que se siente especialmente verborrágico, comienza a transitar un sinuoso camino en el que asocia conceptos que no tienen nada que ver unos con otros (como las causalidades y el déjà vu) y se olvida por completo del aforismo de Einstein que puso al comienzo. Y sobre eso, muchas veces interpreta las frases de un modo tan, llamémosle, creativo para adaptarlas a lo que quiere decir que más de una vez necesité volver a leerlas para saber cómo habíamos llegado a ese... bosque... de filosofía new age de dudosa calidad.
Pasado el "capítulo" 36 muchos conceptos se empiezan a repetir casi de forma textual, supongo que es por si seguimos su consejo de vaciar la mente y nos olvidamos de todo lo que leímos.

Son varios los aspectos de la vida que cubre con su sabiduría, y en todos en algún punto del libro se desdice de lo que dijo antes. Me resultó cómico que incluso en un momento afirma que hay que «eliminar las contradicciones», y él es el primero que no se pone de acuerdo con si mismo: hay que aprender, pero no hay que aprender tanto; sé auténtico e íntegro, pero cambia tu forma de ser.
Pareciera que da los consejos ambiguos intencionalmente como para que uno los use del modo que más cómodo le resulte y siempre sienta que está haciendo las cosas bien.
También encuentro particularmente irónico que alguien que básicamente copió y pegó un montón de frases ajenas nos de consejos sobre creatividad, revelándonos ideas tan inspiradas como "salir a tomar aire" o "pedir ayuda a los demás". Me cambió la vida.

La buena noticia es que él mismo dice que «no existen verdades absolutas» así que sumado a su consejo de dejar la mente en blanco, voy a elegir olvidarme de todo lo que leí... excepto de la historia de 'la zanahoria, el huevo y el café', que tiene un lindo mensaje, por supuesto no es de él y se encuentra textual en Google.
Culpo a PopSugar por haber tenido que leer un libro de este género.


(Mis) CONCLUSIONES: 
◕ Hay que pensar, ¡pero no demasiado! Porque cuando más sabes menos sabes. Es mas, si te olvidas de lo que pensaste ¡mejor todavía! porque asi se produce un vacío mental que te da pureza porque, lógico, no hay nada en la cabeza.
Pero al mismo tiempo hay que pensar "la pregunta" antes de buscar "la respuesta", porque el misterio es bueno. Pero si te has olvidado de lo que pensabas por poner la mente en blanco, probablemente la filosofía de la vida termine siendo: ¿qué venia a buscar yo acá?.
◕ En TODO hay belleza, asi que cuando vuelvas a matar un mosquito o cucaracha, asegurate de antes percibir «su encanto cotidiano, asombrándote y venerándolo», antes de darle el zapatazo.
◕ Hay que hablar cuando sientas que debes hacerlo. Pero hablar es egocéntrico, así que hay que cerrar la boca y escuchar al otro con una sonrisa.
El problema es cuando los dos hacen lo mismo y terminan siendo dos personas que se sonríen mutuamente sin decir nada. El autor no dice qué hacer en ese caso.
◕ Hay que encontrar una actividad con la que nos dediquemos a «fluir uniendo acto y pensamiento» sin miedo al fracaso. Para mí la solución está muy clara: hay que pasarse el día durmiendo.
◕ Hay que ser tolerante con los demás, así que si ven a alguien que reacciona como un energúmeno simplemente sonrían y digan "te quiero igual aunque haya gorilas con mejor educación".


Si, ya me siento más iluminada.
Como de 60 watts.



Calificación: 1/5
Horas que nunca volverán

12 de septiembre de 2016

William Shakespeare: Sueño de una noche de verano


Sueño de una noche de verano
Autor: William Shakespeare
Título original: A Midsummer Night's Dream
Género: Clásicos - Teatro - Fantasía
Año de publicación: 1595
Páginas: 144







Sinopsis
En los inicios de su carrera como dramaturgo, William Shakespeare (1564-1616) compuso su obra más alegre y desenfadada, Sueño de una noche de verano (1594). Mitología, costumbrismo cómico, bromas, equívocos, humor y poesía conviven dentro de ella en una zarabanda mágica ambientada en la noche pagana de San Juan, en la que todo es posible, si bien al final, frente al caos, se imponen el orden y la armonía. Esta alocada fantasía de amor está, como no puede ser de otra manera, teñida de elementos inconscientes y oníricos, y de entre la galería de personajes que la pueblan, Oberón y el duendecillo Puck han alcanzado fortuna en la memoria de los hombres.


Opinión

«Te daré hadas que te sirvan, y te traerán joyas del fondo del mar y arrullarán con su canto tu sueño cuando te acuestes en un lecho de flores.»

Esta obra de teatro es tan divertida y enredada que tuve que esforzarme para leerla despacio así me duraba más. Es mi segunda "experiencia" con Shakespeare y me parece que ya lo puedo considerar uno de mis autores preferidos. No esperaba que tuviera ese humor chispeante, pensé que iba a ser una obra entretenida pero no que fuera a hacer reir a carcajadas como lo hizo.

Esta historia comienza con la pareja de Hermia y Lisandro, que quieren casarse a pesar de que el padre de ella se opone y la prometió en matrimonio con Demetrio. Tras la mediación insatisfactoria de Teseo, los enamorados deciden fugarse al bosque para casarse en secreto, y gracias a una Helena (amiga celosa de Hermia), a los hados las hadas y a una peligrosa poción de amor, comenzarán a agregarse aristas al triángulo hasta convertirlo en un poliedro amoroso llenísimo de enriedos y malos entendidos, más enamoramientos de lo que creería posible y por sobre todo, mucho humor y diálogos ingeniosos.

Paralela a esa historia está la de los reyes de las hadas, Oberón y Titania, que también se sumarán a la confusión junto con un muy improvisado grupo de complacientes actores sin presupuesto que están ensayando una obra –que vamos a tener la posibilidad de disfrutar– para destroz... representar el día de la boda de Teseo, cuyos comentarios durante la representación son imperdibles.

La edición que leí (una que da vueltas por internet) tenía unas cuantas notas aclarando pequeños detalles que se nos pueden pasar inadvertidos, y además de servir para disfrutar aún más del humor y las bromas ocultas, y de aclararme a quién estaba parodiando Shakespeare con la obra de teatro dentro de la obra de teatro, me hizo tentar en serio con los clásicos grecorromanos, que es lo que en parte satiriza Sueño de una noche de verano.

Dicen que para empezar con Shakespeare hay que leer primero Romeo y Julieta y después esta obra. De pura casualidad seguí ese orden y la verdad que es un gran acierto. Si se quieren divertir con un poco de humor ácido inglés lleno de ingenio, y al mismo tiempo ver personajes sufriendo de un modo tan poético que es casi un placer verlos pasar un mal rato, no se me ocurre mejor opción que ésta.



Calificación: 5/5
Excelente

5 de septiembre de 2016

Bernhard Schlink: El lector


El lector
Autor: Bernhard Schlink
Título original: Der Vorleser
Género: Ficción Literaria - Histórica
Año de publicación: 1995
Páginas: 203







Sinopsis
Michael Berg tiene quince años. Un día, regresando a casa del colegio empieza a encontrarse mal y una mujer acude en su ayuda. La mujer se llama Hanna y tiene treinta y seis años. Unas semanas después, el muchacho, agradecido, le lleva a su casa un ramo de flores. Éste será el principio de una relación erótica en la que, antes de amarse. Ella siempre le pide a Michael que le lea en voz alta fragmentos de Schiller, Goethe, Tostói, Dickens... El ritual se repite durante varios meses, hasta que un día Hanna desaparece sin dejar rastro.

Siete años después, Michael, estudiante de Derecho, acude al juicio contra cinco mujeres acusadas de crímenes de guerra nazis y de ser las responsables de la muerte de varias personas en el campo de concentración del que eran guardianas. Una de las acusadas es Hanna. Y Michael se debate entre los gratos recuerdos y la sed de justicia, trata de comprender qué llevó a Hanna a cometer esas atrocidades, trata de descubrir quién es en realidad la mujer a la que amó...


Opinión

«Quería tener sitio en mi interior para ambas cosas: la comprensión y la condena. Pero las dos cosas al mismo tiempo no podían ser.»

Es muy interesante este libro. Está ambientado en Alemania, pocos años después del fin de la Segunda Guerra Mundial y tiene un ritmo que va variando durante las tres partes en las que está dividido. Si bien al principio puede no parecer más que una historia juvenil de descubrimiento sexual, al ir transcurriendo el tiempo dentro de la vida del protagonista y narrador, va ganando una profundidad y complejidad filosófica/psicológica que lo vuelve, como ya dije, muy interesante.

Una gran porción de El lector está dedicada a la relación (creo que unilateralmente) amorosa de Michael con Hanna. La peculiaridad es que él es un chico de 15 años y ella una mujer de 36 de la que se enamorará, y con la que pronto iniciará con ella una relación donde se complementará lo físico con horas de lectura en voz alta.
No se puede decir que esta primer parte del libro sea erótica, creo que sería mas apropiado definirla como sensual. No hay descripciones gráficas salvo algún que otro comentario aislado, y la mayor parte de sus encuentros son sencillos y casi mundanos. A pesar de ser el recuerdo de los ojos maravillados de un chico de 15 años, el narrador ya es adulto y quizás sea por eso que los describe como un «ritual de lectura, ducha, amor y reposo».
No puedo decir que me haya gustado esta relación. No es sólo por la diferencia de edades y maduración, sino por la manera en que ella lo trata. Hanna es dada a la manipulación psicológica, a la humillación y a los rechazos, teniéndolo constantemente temeroso de perderla si la contraría.

Pero ésto no es lo más importante de la historia.
La verdad es que ahora que lo terminé siento que toda esa parte de la adolescencia de Michael no fue otra cosa sino una larga introducción para lo que viene después. Años más tarde va a reencontrarse accidentalmente con Hanna y descubrirá algo horrible de su pasado que lo cambia todo. Está en la sinopsis así que por desgracia no me sorprendió, pero no por eso deja de ser un muy buen giro.
A partir de este punto el libro cambia por completo. Se vuelve muchísimo más profundo y la narración toma una voz más madura y filosófica, demostrando lo bien que puede escribir el autor. Aborda además el dilema que aqueja a la sociedad alemana al tener que ver con ojos realistas y condenatorios los crímenes que cometieron personas que aman, cuenta con detalle sobre la vida en algunos campos de concentración y exterminio, y se introduce de a ratos en un análisis entre filosófico y sociológico que personalmente me resultó muy interesante.

Ya cerca del final del libro fue el único momento en que sentí pena y simpatía por Hanna. Ella tiene un secreto (que salta a la vista leyendo un poquito entre líneas al principio) que la avergüenza y que la lleva a tomar decisiones muy erradas. El sentimiento de vergüenza está muy presente en toda la historia en diferentes contextos, y es muchas veces lo que motiva los cambios.
Ésta es una historia dramática que va tomando más y más peso a medida que avanzan los breves capítulos, y que llevará a un final esperable pero inesperado. Es una muy buena opción para leer algo corto y rápido pero cargado de contenido, tanto literario como humano.



Calificación: 4/5
Muy bueno