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8 de abril de 2016

Émile Zola: El paraíso de las damas


El paraíso de las damas
Autor: Émile Zola
Serie: Les Rougon-Macquart, #11
Título original: Au Bonheur des Dames
Género: Clásicos - Realismo
Año de publicación: 1883
Páginas: 672






Sinopsis
Una novela sobre el nacimiento de los grandes almacenes en París.
Una joven huérfana, Denise, llega a París con intención de buscar trabajo. Recurre a un tío suyo que tiene una pañería. Sin embargo, la tienda de tejidos, como todos los pequeños comerciantes, está empezando a resentirse debido a las innovaciones que han traído los grandes almacenes. Denise se ve obligada a entrar a trabajar como dependienta en unas galerías, cuyo propietario, Octave Mouret, se enamora de ella. El nacimiento de una nueva era comercial y el amor entre clases sociales en un gran clásico del maestro Zola.


Opinión

«En eso consistía su táctica, en embriagarla con galantes atenciones para poder traficar con sus deseos y explotar sus febriles impulsos.»

Llegué a este libro a través de la serie The Paradise, y ahora que lo he terminado puedo decir con relativa seguridad que usaron un solo capítulo del libro para la adaptación, porque los otros trece no podrían ser más diferentes.

Esta es la historia –en parte– de Denise, una chica humilde del interior de Francia, sufrida y responsable, que decide mudarse a París con sus dos hermanitos para buscar suerte. Suerte no va a encontrar, pero sí trabajo en El Paraíso de las Damas, una enorme tienda comercial en constante crecimiento que está destrozando la economía de los pequeños comerciantes de los alrededores.
El libro irá mostrando la vida de Denise mientras intenta (bastante infructuosamente) adaptarse a su nueva vida entre el desprecio y maltrato de sus compañeros, y seguirá además el desarrollo de El Paraíso de las Damas, su dueño Octave Mouret, algunos empleados y unas cuantas clientas regulares.

Denise es un personaje que me costó aceptar al principio, probablemente porque venía con el preconcepto de la serie. Es muy insegura y callada, y por momentos me daban ganas de gritarle "¡defendete! ¡explicá!" porque las arpías horribles de sus compañeras empiezan a crear alrededor de ella cuanto rumor perverso se les pueda ocurrir. Y son mujeres imaginativas y llenas de maldad, así que tienen material de sobra.
El bullying no es invento de ahora.
Denise además mantiene a sus dos hermanos, uno de ellos poco más que un bebé, y el otro un grandulón adolescente que vive pidiéndole dinero porque se enrieda en problemas de faldas. El mantenerlos a ellos también le traerá unos cuantos dolores de cabeza económicos, y más de un malentendido con sus compañeros de trabajo.

Si bien hay muchos personajes (en su mayoría antipáticos) el otro que me gustaría destacar es Mouret. Al principio me llamó la atención el alcance de su ambición, y no sabía si se trataba de un hombre visionario o si simplemente tenía delirios de grandeza.
En lineas generales es un tipo muy desagradable. Es soberbio, cree tener siempre la razón, es mujeriego (y las trata considerablemente mal), y no tiene piedad a la hora de explotar a sus numerosos empleados en pos del beneficio propio.
De todos modos él es quien tuvo la innovadora idea –para la época– de crear un comercio de proporciones semi monstruosas que abarque todos los rubros posibles, así que quizás sea simplemente un genio loco.
Encontré más que irónico que este establecimiento se llame Paraíso, ya que lleva a la perdición financiera a miles de mujeres que sucumben llenas de frivolidad ante telas y accesorios con un ímpetu que roza la lujuria, mientras son atendidas por empleados que hacen jornadas laborales interminables en condiciones bastante reprochables.

Realmente la idea de la novela es muy buena e innovadora para la época. Sin embargo tuve un problema grande mientras lo leía, y creo que es en parte porque aún mi cabeza no encontró el engranaje (o libro) correcto para que me pueda enamorar del realismo francés.
El paraíso de las damas tiene una cantidad atroz de descripciones y enumeraciones de telas y productos, así como de mujeres en estado de semi locura hablando de encajes, y guantes, y encajes, y vestidos, y encajes, y sombreros, y encajes, y...
Quizás alguien a quien le interese más el mundo de la moda pueda disfrutar más de estos largos fragmentos, pero sinceramente yo no congenié con ellos por más que cumplieran su objetivo de mostrar el funcionamiento de la tienda y el comportamiento de la creciente horda de clientes.

De todos modos Émile Zola escribe muy bien, y tanto Denise como todo el resto de los personajes tienen un muy buen desarrollo psicológico y evolucionan a lo largo de los capítulos.
También es interesante la psicología derrotista y a la vez obstinada de los comerciantes que rodean El Paraíso, que ven cómo sus comercios caen en el olvido pero a la vez se niegan a intentar seguir otro rumbo; así como la curiosa filosofía de derroche de los empleados de la tienda, que viven el momento y no piensan más allá de la próxima fiesta a la que irán.

Una cosa que sinceramente me encantó es que el final (especialmente el capítulo 12) realmente redondeó todo lo que había que redondear. Es un desenlace agridulce, pero tiene un sentido de justicia amplio para la gran cantidad de nombres –que llegado un punto dejé de intentar recordar– que vimos pasar a lo largo de la historia.
Me hubiera gustado ver más momentos de Denise, ya que al final del libro la llegué a respetar y a querer, pero bueno, todo no se puede. Con suerte aparecerá de nuevo en algún otro libro de la colección de Les Rougon-Macquart.



Calificación: 3.5/5
Bueno

17 de marzo de 2016

Edith Wharton: La edad de la inocencia


La edad de la inocencia
Autor: Edith Wharton
Título original: The Age of Innocence
Género: Clásicos - Romance - Histórica
Año de publicación: 1920
Páginas: 310







Sinopsis
Una viva descripción de los usos, costumbres y moralidad de la sociedad norteamericana de los años 1870. Una novela social. Pero más allá de ello La edad de la inocencia es también una novela psicológica. Ellen es una joven inquietante que regresa de Europa después de separarse de su marido. La larga ausencia de su país natal la ha convertido en una persona diferente y no le será fácil -con toda su independencia y su osadía- incorporarse en la sociedad neoyorquina, donde se encontrará con su joven prima May y su prometido Archer... Un mundo amable, donde aparentemente no existen problemas ni contratiempos; una sociedad que vive sin darse cuenta que su fin está cerca; pero, aún con sus muchos defectos y prejuicios, una sociedad que valora el sentimiento del honor y del deber.


Opinión

«Pero tú sabías; tú comprendías; tú habías sentido el mundo exterior arrastrarte con sus manos doradas, y sin embargo tú odiabas las cosas que exige a su vez; odiabas esa felicidad comprada con deslealtad y crueldad e indiferencia.»

La edad de la inocencia es un libro cargado de ironía y escándalos. Es la historia de un hombre de la clase alta neoyorkina de finales del siglo XIX, que bien por tedio, bien por impulso o pasión reprimida, se ve involucrado en un triángulo amoroso. Pero que esto no desaliente, porque es un triángulo mucho más interesante y mejor manejado que los que aparecen en los libros actuales.

Archer, el protagonista, es un personaje interesante si bien sus acciones no siempre lo vuelvan el más querible. Está comprometido con May –una linda señorita de muy buena familia, educada para la distinción– y él se siente lo suficientemente enamorado de ella como para habersele declarado. Ella representa el ideal de señorita con su recato e inocencia, y si bien en teoría a Archer esa educación le parece algo favorable, muy en el fondo desearía que ella fuese una mujer de mundo. Archer es, al fin y al cabo, un hombre que cree que las mujeres no deberían ser educadas como florcitas desamparadas, y que deberían tener las mismas posibilidades que los hombres.

La tercera en discordia será la «pobre Ellen Olenska», una prima de May que vuelve a Nueva York rodeada de escándalo. Se dice que se fugó con el secretario de su marido y por eso ahora va a divorciarse. Pero qué escarnio, tráiganme las sales.
Ellen dará vuelta por completo la vida y espíritu de Archer y lo hará sentir una pasión oculta que May con su cuidada fragilidad no le despierta. Además él es viajado y culto, y Ellen es una mujer de mundo que lo incentiva también intelectualmente. Si bien ahora la "buena sociedad" neoyorkina la tiene prácticamente en el ostracismo aunque sea una condesa (en América los títulos no importan) él –como favor a May– se verá bastante forzado a interactuar con Olenska, lo que le producirá sentimientos más que encontrados y conflictivos.

Si hay algo que me gustó mucho de este libro fue el contraste tan notable entre ambas mujeres.
May es de rostro jóven y virginal, con cabellera rubia (aunque tiene garras y las muestra con mucha clase, sin que Archer lo note incluso), mientras que la condesa Olenska es de cabello oscuro, ha estado casada, se rumorea que tuvo un amante, y se la describe como avejentada a pesar de sólo tener 30 años. De todos modos no es una mujer fuerte, o al menos no lo demuestra, y sospecho que muchas veces es por conveniencia.

Creo que hilando un poco más fino, casi se podría pensar que la verdadera edad de la inocencia no es la de las mujeres sino la del propio Archer, quien es constantemente manipulado de diferente forma por ambas, dejando a un lado sus propios deseos y sumiéndolo en un estado de constante incomodidad y hasta amargura. También me pareció que sus enamoramientos muchas veces rozaban el capricho más que el verdadero cariño. No deja de ser, al fin y al cabo, un hombre de clase alta cansado del aburrimiento y acostumbrado a conseguir las cosas con demasiada facilidad.

Probablemente parte del encanto de esta novela se haya perdido con la traducción, como suele pasar, y por eso no lo disfruté tanto. Tenía expectativas altas sinceramente, vi la película hace años y recuerdo que me gustó mucho, pero en una adaptación no se encuentran todas las descripciones y explicaciones sobre la sociedad que sí están en el libro, y esos momentos a veces se me hicieron bastante más arduos, junto con la cascada de nombres que para mí son imposibles de recordar. De todos modos tengo la sospecha de que fue algo intencional (y si es así, riesgoso) porque parte de la gracia de La edad de la inocencia es mostrar el ritmo de vida aburrido y monótono en el que vivían los de la clase acomodada –ocultando los escándalos y lo indeseable– que contrasta especialmente con los encuentros de Archer con Ellen, que para mí fueron por lejos lo mejor del libro.



Calificación: 3.5/5
Bueno

3 de mayo de 2015

Gustave Flaubert: Madame Bovary


Madame Bovary
Autor: Gustave Flaubert
Título original: Madame Bovary. Mœurs de province
Género: Clásicos - Realismo
Año de publicación: 1856
Páginas: 432







Sinopsis
Considerada unánimemente una de las mejores novelas de todos los tiempos, "Madame Bovary" narra la oscura tragedia de Emma Bovary, mujer infelizmente casada cuyos sueños chocan cruelmente con la realidad. Al hechizo que ejerce la figura de la protagonista hay que añadir la sabia combinación en su argumento de rebeldía, violencia, melodrama y sexo, «los cuatro grandes ríos», como afirmó en su día Mario Vargas Llosa, que alimentan esta historia inigualable.


Opinión

Quería que me encante. De verdad.
Tengo debilidad por los libros clásicos, y cada vez que empiezo uno lo hago con toda la esperanza de que voy a leer mi próximo amor literario. Desafortunadamente con Madame Bovary no pudo ser.

Me sorprendió que Charles Bovary se casara al principio del libro con una mujer a la que se describe como osca, fea, vieja, con los dientes para afuera y llena de granos (¿Nanny McPhee?). Tenía la idea de que Madame Bovary era una chica joven y bella, y la descripción de esta señora con la que Charles estaba ahora atrapado no concordaba. Me alarmó que fuera a ser ella la protagonista, porque no era una mujer agradable bajo ningún aspecto.
Esta duda se resolvió pronto, porque en el segundo capítulo Madame Bovary "Uno" muere y le deja el paso a la Madame Bovary, Emma Bovary.
La historia entonces es así: pasado un año Emma y Charles se casan y pronto ella se da cuenta de que su matrimonio no es lo que esperaba. Llevan una vida de pueblo muy mundana, y Emma tiene aspiraciones de grandeza. Su disconformidad irá aumentando gradualmente en su interior, hasta llevarla a hacer algo sobre eso.

Por alguna razón creí que iba a encontrar algo similar a –la impecable– Anna Karenina, y probablemente sea en parte eso lo que me hizo no querer tanto a este libro. Me pasé bastante tiempo comparándolos casi sin darme cuenta. Madame Bovary es anterior, y probablemente si Emma Bovary hubiese leído Anna Karenina hubiera soñado con ser como ella... Y en cierta forma lo es, pero en una versión menos glamorosa y más rústica.

Charles me pareció un imbécil durante buena parte de la historia, si bien llegué a sentir mucha pena por él. Emma fue progresivamente volviéndose más y más antipática a mis ojos porque su personalidad es muy desagradable. Ella es cruel, egoista, despreciativa, egocéntrica, manipuladora, indecisa, caprichosa (quiere algo cuando no lo tiene, y al conseguirlo lo rechaza), derrochadora... y cuando se aburre –que es casi siempre– se vuelve aún más cruel.
Tiene una idea muy fantasiosa e irreal de cómo deben ser la vida y el amor, y al chocar su ideal rosado con la dura realidad, se frustra y comienzan sus dramáticos padecimientos. Su estado mental constante es la insatisfacción.
Eso es un trastorno psiquiátrico que ahora se conoce como Bovarismo. Punto para el libro.

Esto hubiese hecho un argumento interesante, pero mi gran problema fue con el autor.
Si bien hubo capítulos en que la historia me resultó entretenida, su estilo me descolocó al punto de que por momentos hasta parece escrito por dos personas diferentes.

Este libro tiene dos ritmos.
Por un lado hay diálogos y narración común, y se toma su tiempo con cada escena... y por otro narra como con ametralladora, con frases cortas, seguidas y apuradas. De repente vemos que ocurren muchísimas cosas en un párrafo, como si le hubiera dado pereza extenderse en esos temas y hubiese decidido enumerar en forma de resúmen en lugar de narrar.
Aún así, a pesar de que la acción se desarrolla en una rápida sucesión de frases, la historia es curiosamente lenta. Probablemente produzca ese efecto porque lo que cuenta a toda velocidad es lo concerniente a los Bovary (que es lo interesante), y luego dedica párrafos a describir una pared... o capítulos enteros a diálogos intrascendentes de personajes secundarios que hablan temas que no afectan a la historia en lo más mínimo. Llegado un momento sentí que el libro debería llamarse "El Boticario".

Sí tengo que darle el mérito a Flaubert por haber creado una novela transgresora, porque Madame Bovary fue controversial y precursora. Es irreverente respecto de la religión y bastante tétrico con ciertas escenas relacionadas con la muerte, temas que no se tocaban con tanta soltura. Además, que en esa época una mujer respetable se atreviera a exteriorizar sus impulsos como ella lo hizo era impensable, escandaloso e inmoral.

Insisto, me hubiera encantado que me encantara, y debo ser sincera y admitir que, de no ser un libro vanguardista, le habría puesto menos nota.



Calificación: 3/5
Bueno... pero le falta -_-

14 de noviembre de 2013

Lev Tolstói (León Tolstoy): La sonata a Kreutzer


La sonata a Kreutzer
Autor: Lev Tolstói (León Tolstoy)
Título original: Крейцерова соната
Género: Clásicos
Año de publicación: 1889
Páginas: 144








Sinopsis
Escrita a lo largo de 1889, en una etapa dominada por una crisis ética y personal, así como por la revisión de diversos principios morales, Lev Tolstói (1828-1910) quiso reafirmar en" La sonata a Kreutzer" los valores del espíritu frente al precipitado fluir de las pasiones y los sentidos. En muchos aspectos trasunto novelado de su relación con su esposa Sofía Andreievna, así como de episodios reales, la novela, en la que se revela la influencia del naturalismo, es un minucioso y despiadado análisis de una relación matrimonial común en la sociedad enferma en la que los protagonistas se mueven, realizado a través de la visión crítica y dolorida de un espíritu atormentado por la mediocridad y la fragilidad de la naturaleza humana.


Opinión

Antes de comenzar a hablar de la novela en sí quiero hacer una aclaración sobre algo que me gustaría haberme enterado antes: hacia la época en que Tolstói escribió este libro, estaba atravesando un profundo cambio en su forma de pensar y una crisis espiritual que lo llevó a cuestionar y juzgar muy severamente a la sociedad y a todo aquello que, basado en la palabra de Cristo, consideraba pecado.
Se dice que lo que lo llevó a escribir La sonata a Kreutzer fue un arranque de celos y desconfianza que sintió hacia su esposa porque pasaba muchas horas tocando música con un amigo. En esta época Tolstói condenaba severamente las relaciones sexuales -lo que no deja de ser curioso en alguien que tuvo 13 hijos- y es con todo esto en mente (y tomando el nombre de la maravillosa Sonata a Kreutzer, de Beethoven -que aparece mencionada en la obra-) que escribió esta historia corta.

Hay dos historias en este libro, el "presente" y el "pasado". El primero transcurre en un vagón de tren de primera clase y sirve sólo como excusa o contexto para que Pozdnishev, uno de los pasajeros, le cuente su historia a quien creí que sería el narrador.
Pozdnishev comienza lo que será un muy extenso, oscuro, pesimista, mojigato y paranoico relato de cómo conoció a quien fuera su mujer, se casó con ella y años mas tarde la mató por su indecencia. Este crimen lo menciona desde el principio, incluyendo su asombro de no haber pasado más tiempo en prisión.

Pozdnishev es un personaje por demás desagradable y nervioso. Luego de su extensísima perorata misógina sobre cómo la satisfacción de los anhelos carnales (mas o menos creo que lo expresa así) es algo que debe evitarse a toda costa porque sólo trae mal al mundo, procede a contar la historia de celos enfermizos que padeció al ver que su mujer (a quien declara impura por seducirlo intencionalmente) se reunía con un músico a tocar piano y violín. ¿Les suena de algún lado?

Algo me sorprendió muchísimo de esta historia: fue escrita en 1889 y hay una cantidad enorme de referencias al sexo, relaciones carnales y muy explícitos -para la época- comentarios sobre el deseo sexual. Mirando un poco en internet me enteré que La sonata a Kreutzer fue censurada por indecente... lo que nuevamente no deja de ser irónico, porque este libro no es otra cosa sino un tratado en contra del sexo.
En general culpa a la mujer -género- por todos los males que padece el hombre, aunque por momentos parece que va a comenzar un argumento casi se podría decir hasta feminista como: «Se emancipa a las mujeres  en  las  universidades  y en  las  Cámaras,  pero  se  sigue mirándolas como instrumentos de placer. Enseñadlas a mirarse como tales, según hacemos nosotros, y seguirán siendo siempre seres  inferiores.». Pero entonces dice a continuación: «Y  entonces,  una  de  dos:  o  con  ayuda  de  un médico canalla tratarán de prevenir la concepción del hijo y serán unas completas prostitutas, rebajadas no al nivel de un animal, sino al de un objeto, o serán lo que son en la mayoría de los casos, unas  psicópatas,  unas  míseras  histéricas,  sin  posibilidad  de desarrollo espiritual.». Y derrapamos de nuevo.

No se que pensar realmente de este libro. Está muy bien escrito, desde ya, pero el contenido y el protagonista (ni que hablar del Postfacio) me resultaron por momentos repetitivos y dificiles de digerir. Ahora ya se que para el próximo libro que lea de Tolstói tengo que mirar antes la fecha de publicación para saber qué esperar.



Calificación: 3/5
Bueno

31 de mayo de 2013

Lev Tolstói (León Tolstoy): Anna Karenina


ANNA KARENINA
Autor: Lev Tolstói (León Tolstoy)
Título original: Анна Каренина
Género: ClásicosRealismo
Año de publicación: 1877
Páginas: 1120








Sinopsis
En 1877, ocho años después de la publicación de Guerra y paz, Tolstói puso punto final a su novela “Anna Karenina”, una de las obras más grandes de la historia de la literatura. Su trama, inspirada en algunos incidentes reales y marcada por las preocupaciones éticas generadas por la crisis espiritual que atravesaba el autor, acaba centrándose en el adulterio de la protagonista, una de las tres historias conyugales que se entrelazan en la obra. Reducir sin embargo esta magnífica novela a tal anécdota, por importante que sea en ella, es no hacer justicia a unas páginas en las que late de forma verídica casi el entero registro de las pulsiones y pasiones humanas comunes a todos.


Opinión

Primero que nada quiero proclamar mi más sincera indignación (si, ya me empecé a quejar) a quien sea el genio que se le ocurrió poner en la sinopsis de una de las ediciones un pequeño dato sobre Tolstói que arruina el final del libro. Gracias, quien quiera que seas, me encanta cuando pasa eso.
Una de cal y una de arena: me ha dado mucha alegría ver que en las últimas reediciones en español se decidió usar el nombre ruso del autor y no la traducción al español. Me alegra que esa fea costumbre se esté eliminando.

Hacer esta reseña me resulta difícil. Quiero hacerle justicia a un libro tan bueno y tan complejo como éste. Espero lograrlo. En esta magnífica novela las emociones de los personajes son casi palpables, la forma en que Tolstói nos logra transmitir tanto, muchas veces con muy pocas palabras, es simplemente magistral. Las descripciones son sublimes, la historia es absolutamente atrapante y la reflexión final es muy bella.

Durante años imaginé que toda la literatura rusa clásica iba a ser pesada o deprimente y en parte por eso me mantuve alejada, a pesar de tenerlo pendiente hace años. Finalmente el bicho de la curiosidad... o la vergüenza de no haberlo hecho antes... me picó y un poco impulsada por la inminente película (que no le hizo justicia en absoluto) empecé con Anna Karenina.
A las pocas páginas ya no lo podía soltar. No sólo no es un libro ni pesado, ni deprimente (aunque tiene momentos de drama) sino que me encontré una historia moderna, ágil y completamente atrapante. Es tan moderna la forma de escribir que podría pasar por un libro actual tranquilamente.
Además es muy visual: hay muchas descripciones que dan muchos detalles con pocas palabras. En un breve párrafo de cuatro renglones nos hace ver todo un ambiente, el aspecto del personaje y lo que está haciendo.

Las apariciones de Anna son bastante esporádicas y escasas para tratarse de una novela tan larga y que lleva su nombre. Fueron sus capítulos los que leí con mayor interés, no porque los demás fueran menos atrapantes, sino porque Anna es muy compleja y muchas veces hasta indescifrable. Como se espera de su posición, es muy buena anfitriona y tiene un encanto muy particular, y es ese encanto el que provocará el escándalo que alterará su vida y la de muchos otros.
El que la veamos tan poco y que muchas veces sus apariciones estén condicionadas por los ojos de los demás, contribuye a acrecentar el enigma que rodea a la hermosa dama de la alta sociedad rusa.
Al llegar al final ví que esa sensación de misterio, ese sentimiento de no conocerla realmente, era porque realmente debía parecer así, para sembrar la duda especialmente en el final.

La historia no se centra sólo en Anna Karenina sino que hay muchos protagonistas. De hecho ella tarda al rededor de cien páginas en aparecer y la narración comienza con Stepán 'Stiva' Oblonsky, su hermano. A Anna se la anuncia como pronta a llegar, lo que en mi caso me generó grandes expectativas (que se cumplieron con creces).
Hay tres grandes tramas, con sus respectivas subtramas. En los diferentes capítulos seguiremos a diferentes personajes, y es gracias a eso que tendremos el punto de vista de cada uno sobre diferentes situaciones que los afectan directa o indirectamente. Es genial como retrata a la alta sociedad con sus diferentes formas de pensar, sus preocupaciones, frivolidades y sentimientos. Vemos cómo transcurren sus vidas con temas cotidianos, de familia o de sociedad.
Si bien en algunos casos parece que muchos de los personajes no tienen nada que ver entre sí, las historias se entrelazan e individualizan constantemente, de forma inesperada en muchas ocasiones.

Como ya dije, comenzamos el libro con Stiva Oblonsky y encontramos su casa sumida en el caos. Ha cometido una indiscreción con la institutriz de sus hijos y su esposa, la princesa Darya 'Dolly' Oblonskaya, está completamente desgarrada por el dolor y la traición. No quiere perdonarlo y es por eso que ahora el jovial y despreocupado Stiva espera con ansias la llegada de Anna Karenina para que lo ayude a convencerla de que no lo deje.
A pesar de sus constantes y crecientes deudas, Oblonsky se da el lujo de continuar con su caro y ostentoso ritmo de vida. Mientras tanto conoceremos a Konstantin Levin, un joven inseguro pero de ideas firmes y revolucionarias que está fervientemente enamorado de la hermana de Dolly, la princesa Kitty, y se dirige a Stiva para pedirle consejo y un poco de valor, porque desea pedir la mano de la dulce e inocente damita.
Pero Kitty tiene otros planes, ella ha puesto su esperanza en el atractivo y carismático conde Aleksei Vronsky, que está haciendole la corte desde hace ya un tiempo sin otra intención más que la de divertirse.
Nadie cuenta sin embargo con que a la llegada de Anna Karenina, esta hermosa, misteriosa y encantadora señora que tan perfecta parece ser, enamore a Vronsky sin proponérselo. Él entonces se obsesionará con ella y no parará ante nada para conquistarla, sin importarle que ella esté casada con un hombre de buena posición social y económica, y que tenga un hijo al que cuidar.
Comenzará aquí una turbulenta pasión, escándalos, rumores, sentimientos heridos e intereses dañados, pero por sobre todo... mucha gente tomando las decisiones incorrectas y luego pagando por ello.

Para leer este libro hay que tener en cuenta la importancia social de la mujer en las altas esferas de la Rusia zarista. Se las respetaba pero tenían pocos derechos, ellas se hacían su lugar llegando hasta donde los hombres y los ojos implacablemente críticos de la sociedad se los permitían.

El personaje de Anna me fascinó, aún a pesar de su muy retorcido sentido maternal. Las mujeres en su gran mayoría me gustaron todas, en especial la muy sufrida y fuerte Dolly.
De los hombres el único que realmente me simpatizó constantemente es Stepán y el príncipe padre de Kitty y Dolly. Creo que Vronsky no me llegó a agradar, y no por lo que hiciese o dejase de hacer, sino por él, por su persona. El resto de los hombres son bastante antipáticos por momentos, especialmente Levin con sus inseguridades, mezquinindades y celos desmedidos. A él sin embargo lo veremos crecer a lo largo del libro, con su constante intento por mejorar como persona y terrateniente, buscando una ideología con la que se sienta cómodo y representado para finalmente volverse un hombre.

Algo que me pareció magistral es la forma que tiene muchas veces de cambiar de personajes. Estamos siguiendo a uno de los protagonistas cuando un nuevo personaje entra en contacto con el primero, interactúan un poco y luego continuamos la historia con el segundo... casi como si lo siguieramos con una cámara. Muy original.
Cada tanto cuando cambia de personaje se retrocede en la línea de tiempo todo lo que avanzó con otro, y retoma la historia de otra persona. Esto no resulta confuso. La forma de indicarlo son las estaciones del año, la mayor parte de las veces.

Hay pocos temas que no se hayan tocado en las conversaciones, debates y discusiones.
Cada tanto intercala debates sobre temas filosóficos o políticos disfrazados como diálogos entre personajes, muchas veces intelectuales, pero nada demasiado extenso. Nunca llega a aburrir o a resultar pesado, aunque a algunas personas les puede resultar menos ameno que el resto. No recomiendo leer estas partes con sueño o excesivo cansancio. Van a tener que releer sino.
Hay mucho contraste entre la vida rural y la de ciudad. Unos trabajan durante horas a la intemperie mientras otros están en puestos políticos u ociosos. No deja de haber una crítica velada (y no tan velada) a la alta sociedad, así como ciertas semillas del comunismo.
En algunos momentos los nobles se mezclan con los campesinos y se encuentran mutuamente agradables al ver que no son tan diferentes en aspectos mundanos y humanos como la maternidad.

Hubo una escena breve y de no mayor importancia que me divirtió mucho: es un paseo por un bosque donde un hombre muy nervioso quiere declararse a una mujer (no, no es Levin y no voy a decir quién) pero solamente parecen ser capaces de hablar sobre hongos. Excelente escena romántica de esas que son dulces pero no empalagosas.
Como dato curioso y simpático, es la primera vez que veo en una historia no fantasiosa y no infantil donde se indiquen los pensamientos exactos de un perro como si fuera un personaje humano más.

Sobre el final, o los finales, no voy a decir mucho más que que son acordes a la historia, y si no leyeron la maldita sinopsis que leí yo, el que concierne a Anna puede hasta resultar inesperado. Sobre ésto de todos modos quiero decir que pesaba sobre la historia un sentimiento de inevitabilidad ineludible.

Decir que es excelente es poco. Me alegra, me alegra muchísimo haberlo leído.
Todos los personajes están perfectamente bien creados, tanto los principales como los secundarios. Ningún detalle parece habérsele escapado a Tolstói sobre la psicología humana, tanto de la mujer, como del hombre, como de la sociedad. Los pecados, la moral, el peso de la conciencia, la incertidumbre ante las acciones tomadas... todo se verá, todo se tendrá en cuenta. Nosotros somos espectadores con el poder de juzgar, de amar y de odiar. Todas las herramientas están dadas, los corazones y las mentes de los personajes, abiertas a nuestros ojos.
Pero al final sólo podemos ver... ver como construyen, y muchas veces, destruyen.



Calificación: 5+/5
Obra Maestra

9 de febrero de 2013

Hermann Hesse: Demián



Demián
Autor: Hermann Hesse
Título original: Demian
Género: Clásicos - Ficción Literaria - Filosofía
Año de publicación: 1919
Páginas: 126








Sinopsis
La historia de la juventud de Emil Sinclair, es una novela que relata la niñez hasta la madurez de este complicado personaje del escritor alemán Hermann Hesse. La obra fue publicada por vez primera en 1919. En esta Emil Sinclair es un niño que ha vivido toda su vida en lo que el llama el Scheinwelt (mundo de ensueño o mundo de la luz), pero una mentira lo lleva a ampliar sus visiones del mundo y a conocer un personaje enigmático de nombre Max Demian que lo llevará por los senderos del auto-razonamiento destruyendo paradigmas materialistas que antes le rodeaban. La novela refiere y utiliza conceptos del Gnosticismo, particularmente el demiurgo (entidad que, sin ser creadora, es impulsora del universo imprimiendole movimiento) Abraxas, mientras muestra la influencia del sistema de psicoanálisis de Carl Jung.


Opinión

Este no es un libro fácil de reseñar. Es una obra muy compleja, a pesar de lo corta que pueda parecer por su cantidad de páginas. Sin embargo no es breve, cada frase está cargada de significado y te hace pensar. No es una lectura precisamente liviana, pero sí una que recomendaría mucho. Sólo hace falta una mente abierta.

Emil Sinclair nos narra desde su infancia la manera en que su mente ha ido cambiando, sus ideas mutando y el recorrido mental y espiritual que hace durante su adolescencia para encontrarse a si mismo y darle un significado a la vida.
De pequeño era un niño dulce y bueno que creció en una familia con una posición económica cómoda, pero que principalmente lo rodeó de amor, cariño, respeto y fe. A esta realidad él la llama su 'mundo bueno', donde todo es paz y buenos sentimientos.
Un poco por soledad, comienza a rodearse de chicos que pertenecen a lo que él llama el 'mundo malo', de posición económica más baja y moral dudosa, que muchas veces cometen pequeños delitos un poco como travesura, y un poco como iniciación a un modo de vida que Emil no comparte.
Es para impresionarlos que inventa una historia de un robo cometido por él, y con el cual sólo consigue que el lider del grupo comience a chantajearlo. Temeroso de que su imagen caiga a ojos de su padre, pero considerando que es muy tarde para contar la verdad, Emil comienza a deprimirse a causa del miedo constante que siente por su chantajista, cuyas demandas se hacen cada vez más constantes y difíciles de realizar. En este punto considera que su 'mundo bueno' ha desaparecido para siempre.

Es en la escuela donde conoce a Max Demián, un personaje enigmático, seguro y demasiado maduro para su edad. Es gracias a él que se libra de sus problemas y vuelve a ver el mundo luminoso en el que siempre vivió. Todos parecen temerle a Demián, todos excepto Emil, quien siente una gran fascinación y a la vez un vivo rechazo hacia él.
Las conversaciones que tienen son esporádicas, pero cada vez que hablan Demian le abre los ojos a Emil y lo hace pensar y cuestionarse todo aquello que él siempre dio por cierto y seguro.

Emil tiene una personalidad volubre y es fácilmente impresionable. Es por esto que esas breves conversaciones con Demian lo marcarán y acompañarán durante años, aunque haya perdido contacto con el otro muchacho.
Al crecer e ir a un internado se aleja de Demian, pero a pesar de perder contacto, él sigue en su mente. No es obsesión, creo que es el aura de misterio que lo rodea, lo impenetrable, la forma en que le hablaba y lo hacía replantearse todo aún a tan corta edad. Demián aparece poco en el libro, pero las pocas veces que lo vemos causará una gran impresión en Emil y hará que su vida cambie o gire.

Habla de la vida, de Dios, del diablo, de religión, del pensamiento humano y el comportamiento, de la forma en que la mayoría de las personas se dejan influenciar por las masas, del amor, del odio, del miedo.
Seguiremos viendo la vida de Emil y su búsqueda de algo que ni él conoce, el despertar de su mente y su cuerpo en la adolescencia, y finalmente al llegar a la edad adulta, la gran conclusión que no es otra cosa sino un nuevo comienzo.

No quiero dejar de hacer un pequeño comentario: me impresionó mucho que Demián pronostique una gran oscuridad llena de muerte acercándose, algo como lo que nunca se ha visto.
Si consideramos que el libro fue publicado en 1919 en Alemania (año del fin de la Primera Guerra Mundial) y pensamos en la proximidad de la Segunda Guerra y todo lo que trajo, esa profecía resulta escalofriante.

Este es un libro lleno de filosofía existencialista, con ciertas disquisiciones que supongo que habrán sido (o podrían ser) consideradas herejes, y una visión del mundo diferente y muy particular.
El final es extraño y abierto, pero muy adecuado a la historia. Es un libro excelente que me hizo pensar, me tocó el alma y conmovió en muchos momentos. ¿Qué más se puede pedir?



Calificación: 5/5
Excelente

13 de julio de 2012

Guy de Maupassant: Bel Ami


Bel Ami
Autor: Guy de Maupassant
Título original: Bel-Ami
Género: Clásicos - Realismo
Año de publicación: 1885
Páginas: 432








Sinopsis
Georges Duroy, un joven apuesto y sin escrúpulos, llega a París procedente de Argelia. El encuentro con un amigo de la infancia le introduce en la élite parisina, y su encanto personal comienza a abrirle puertas. A la muerte de su amigo, Georges hereda su empleo, sus contactos e incluso a su esposa. Cuando toma conciencia de las posibilidades que su encanto le ofrece, la ambición de Duroy se hace insaciable y, dejando de lado cualquier remilgo moral, se vale de sus armas de seducción para alcanzar las más altas esferas de París.


Opinión

Bel Ami es una novela muy curiosa. El protagonista no es el clásico héroe, ni tampoco es un anti-héroe. George Duroy, a quien comienzan a llamar Bel Ami gracias a una niñita (eso me pareció muy simpático), es un personaje que me resultó muy difícil de querer, porque pese a todo, me pareció falto de carisma.

Bel Ami es considerado encantador por todos, pero en realidad es cobarde, envidioso, desagradecido, arrogante, traicionero, codicioso, mujeriego, ambicioso e insensible (si, todo eso); y con el correr de la historia se vuelve cada vez más mesquino. Sus cualidades se van potenciando, alimentándose a si mismas a medida que logra sus objetivos, y aún así no es feliz.
Nunca está conforme, siempre encuentra un punto de comparación con alguien que tiene más que él y lo desea, valiéndose de cualquier método para conseguirlo.
Se aprovecha de las mujeres solitarias con maridos importantes, las seduce, las usa y luego las rechaza. Algunas se obsesionan con él al extremo de resultar patéticas, rebajándose hasta límites insospechados por seguir siendo objeto de las "atenciones" de Bel Ami.
Cuando uno cree que finalmente está mostrando un poco de humanidad, hace algo que nos saca del error inmediatamente.

Se lee muy rápido y está escrito de forma muy amena -sobre todo considerando la época en que fue creado-, y si bien se hacen referencias sutiles, no hay una sola escena de sexo.
Este libro genera sentimientos encontrados hacia el protagonista y produce intriga sobre cómo irá a terminar.



Calificación: 3.5/5
Bueno