20 de marzo de 2013

George Orwell: 1984


1984
Autor: George Orwell
Título original: 1984 (Nineteen Eighty-Four)
Género: Distopía - Política - Clásicos
Año de publicación: 1949
Páginas: 327








Sinopsis
Londres, 1984: Winston Smith decide rebelarse ante un gobierno totalitario que controla cada uno de los movimientos de sus ciudadanos y castiga incluso a aquellos que delinquen con el pensamiento. Consciente de las terribles consecuencias que puede acarrear la disidencia, Winston se une a la ambigua Hermandad por mediación del líder O’Brien. Paulatinamente, sin embargo, nuestro protagonista va comprendiendo que ni la Hermandad ni O’Brien son lo que aparentan, y que la rebelión, al cabo, quizá sea un objetivo inalcanzable. Por su magnífico análisis del poder y de las relaciones y dependencias que crea en los individuos, 1984 es una de las novelas más inquietantes y atractivas de este siglo.


Opinión

Pospuse mucho el escribir esta reseña porque no sabía exactamente cómo enfocarla. 1984 es un libro muy complejo. A muchos, acostumbrados a lecturas más livianas, es muy posible que les resulte hasta aburrido por momentos o que simplemente pierdan el interés. A otros, en cambio, les va a volar la peluca.
A mi me ocurrió algo extraño: lo considero un libro muy bueno. Está escrito muy, muy bien, los personajes están muy bien creados, la idea general del libro es aterradora y completamente creíble, la historia es interesante y el final, intriga... pero al terminar el libro me encontré preguntándome a mi misma ¿realmente me gustó?. Ahora que pasó un mes de que lo leí (si, me tomé mi tiempo para escribir la reseña) me doy cuenta de que sí. Porque es un libro al que le tengo respeto. Es un clásico que debe ser leído, en lo posible ya en la edad adulta.

La idea del Gran Hermano es escalofriante.
1984 nos narra una sociedad cuya clase media está completamente controlada. Los individuos no son tales sino que forman parte de un sistema, una maquinaria organizada, monótona y rutinaria cuya única función es sostener al Gran Hermano. No existe la libertad, sólo el deber. La más mínima inflexión en el rostro puede ser considerada un acto de rebeldía, y la rebeldía significa la muerte. Pensar diferente es un delito.
Los niños son entrenados desde muy chicos para ser soldados insensibles, listos para delatar y sentenciar a sus propios padres a la muerte si creen que siguen un camino que no es el establecido por el Gran Hermano.
El Gran Hermano todo lo ve, todo lo sabe. Tiene cubiertos todos los frentes y nadie, nadie, debe salirse de los esquemas.

Constituía un terrible peligro pensar mientras se estaba en un sitio público o al alcance de la telepantalla. El detalle más pequeño podía traicionarle a uno. Un tic nervioso, una inconsciente mirada de inquietud, la costumbre de hablar con uno mismo entre dientes, todo lo que revelase la necesidad de ocultar algo.

Winston Smith trabaja para el gobierno, en el Ministerio de la Verdad. Es uno de los muchos encargados de alterar la información que se distribuye para adaptarla a los fines del Gran Hermano. Cuando ocurre algo que se contradice con una predicción o con una noticia que fue publicada, Winston redacta en Neolengua (el nuevo idioma que busca establecerse) y rectifica los viejos artículos para que el Gran Hermano siempre tenga razón.
Hoy el enemigo es uno, y todos odiarán a ese enemigo. Pero mañana el enemigo cambiará, y aquellos a quienes odiaban ayer hoy son aliados. Nadie tiene memoria, todos siguen al Gran Hermano. Nadie cuestiona. Nadie se rebela.

Pero Winston no está conforme. En su interior la llama de la rebelión comienza a encenderse, y eso lo aterra y lo emociona a la vez.
No hay forma de buscar aliados porque el Gran Hermano tiene ojos y oídos en todos lados, y sin embargo Winston comienza lentamente a hacer pequeños actos herejes como escribir en un cuaderno sus pensamientos verdaderos. Sabe que en cualquier momento puede venir una patrulla a buscarlo pero no le importa. Una vez que comienza, no puede detenerse, y esos actos irán creciendo cada vez más, haciendo que viva en un terror constante y haciéndolo sentir más vivo que nunca.

Casi todos los niños de entonces eran horribles. Lo peor de todo era que esas organizaciones, como la de los Espías, los convertían sistemáticamente en pequeños salvajes ingobernables, y, sin embargo, este salvajismo no les impulsaba a rebelarse contra la disciplina del Partido. Por el contrario, adoraban al Partido y a todo lo que se relacionaba con él. Las canciones, los desfiles, las pancartas, las excursiones colectivas, la instrucción militar infantil con fusiles de juguete, los slogans gritados por doquier, la adoración del Gran Hermano... todo ello era para los niños un estupendo juego.

Es dificil abarcar la magnitud del mundo creado por Orwell en este libro. La forma en que el gobierno del Gran Hermano lo controla absolutamente todo es aterradora.
Se proponen acabar con el idioma conocido y crear la Neolengua, donde ciertos conceptos no existan. Quieren que la gente no se instruya más de lo necesario, que no hagan preguntas, que no tengan emociones. Se busca la falta de inteligencia y la falta de cultura. Ya nadie se casa por amor, sólo por deber. Los deseos físicos están casi extintos. La felicidad es un concepto cada vez más olvidado, aunque todos anuncien ser felices porque el Gran Hermano los cuida.
No importa a dónde vayan, el Gran Hermano estará ahí.

Por momentos no pude evitar pensar en la Segunda Guerra Mundial y su propaganda (más teniendo en cuenta que fue publicado en 1949). Hay carteles con el rostro del Gran Hermano en todos lados, banderas y afiches con su imagen. Ese rostro que todos conocen aunque nadie sabe si realmente existe. Ese hombre de bigotes y mirada penetrante que siempre los vigila.
Y otro pensamiento que me persiguió casi todo el libro fue la imagen de los martillos del video de The Wall.

El ideal del Partido era inmenso, terrible y deslumbrante; un mundo de acero y de hormigón armado, de máquinas monstruosas y espantosas armas, una nación de guerreros y fanáticos que marchaba en bloque siempre hacia adelante en unidad perfecta, pensando todos los mismos pensamientos y repitiendo a grito unánime la misma consigna, trabajando perpetuamente, luchando, triunfantes, persiguiendo a los traidores... trescientos millones de personas todas ellas con las misma cara.

La historia es fabulosa y los personajes son interesantes, pero me encontré no encariñándome ni un poco con ellos. Da igual si viven o mueren, porque vi la historia desde afuera, sin apego, simplemente dejándola fluir y viendo qué pasaba.
Solamente me intrigaba el desenlace, que me pareció lógico y acorde.
El destino de los protagonistas no me preocupaba (una de esas licencias insensibles que uno se puede tomar con la ficción), como si la insensibilidad que el Gran Hermano buscaba proyectar en la población también se hubiese contagiado mientras uno leía.

Sólo hubo un momento en que se me hizo pesado: hay muchas páginas dedicadas a un tratado lleno de explicaciones sociológicas y políticas que, si bien es interesante porque ayuda a conocer más a fondo esta sociedad completamente distópica, llegado un punto lo único que quería era que continuara la historia. Saber si Winston sería atrapado o no. Si lograría hacer un cambio en el sistema o no. Si los seres humanos podrían volver a ser sólo eso, humanos.



Calificación: 4.5/5
Excelente

7 comentarios:

  1. LOL pues que quiero leerlo :D tu sabes!

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    1. Lo se! XD más con lo que te gustan los clásicos

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  2. Un clasicazo =)
    Lo que pone los pelos de punta es lo actual que es, además, da lugar a debate, siempre gusta eso =)

    Besotes

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    1. Si, ni hablar! espero que ningún político lo lea y se lo tome como desafío porque ahi si que no nos salva nadie XD

      Besotes! gracias por pasar!

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  3. Un eterno pendiente que tengo, en términos generales, tiene todo lo que me gusta de un libro. pero son las partes que mencionas que te parecieron pesadas las que me tiran atrás jaja

    besito

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    1. Naah pero son muy pocas páginas! no dejes que te desaliente eso!

      Besitos!

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  4. hola, he seguido durante mucho tiempo blogs españoles acerca de reseñas de libros, solo hasta este fin de semana me he topado con miles de páginas también de otros países y me he animado a darle este giro a mi blog, ya que me encanta leer.
    He revisado diferentes reseñas de tu blog y esta me pareció muy bien escrita y me ánimo a leer este libro, así que me convertiré en una lectora asidua, además porque revisé alguno de los autores reseñados y en su mayoría no los conozco y tengo muchas ganas de ampliar mis horizontes literarios!

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